Mientras el básquet cordobés continúa creciendo dentro de la cancha, tres asociaciones del interior atraviesan momentos de marcada complejidad institucional. Morteros, Villa María y Río Cuarto viven realidades diferentes, con causas y protagonistas propios, pero con un punto en común: cuando las instituciones entran en conflicto, quienes terminan sintiendo las consecuencias son los clubes, los jugadores, los entrenadores, los árbitros y toda la comunidad del básquet.

En este informe especial, RADIOBASQUET reúne y analiza cada uno de estos casos para aportar contexto, información y una mirada responsable sobre situaciones que trascienden lo deportivo. El objetivo no es alimentar la polémica, sino comprender qué sucede, cómo se llegó a este escenario y cuáles pueden ser los caminos para recuperar la estabilidad institucional.
Porque un básquet fuerte necesita competencias sólidas, pero también asociaciones capaces de garantizar diálogo, gestión y previsibilidad. Informar con seriedad es, también, una manera de contribuir al crecimiento de nuestro deporte.
Federación suspendió provisoriamente a las Asociaciones de Morteros y Villa María
La medida responde a incumplimientos administrativos. Mientras Morteros ya inició el proceso de regularización, en Villa María trabajan para completar la documentación pendiente. En paralelo, la crisis institucional de Central Argentino profundiza la preocupación por el presente del básquet villamariense.
La actualidad institucional del básquet cordobés volvió a quedar en el centro de la escena luego de que la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba resolviera suspender provisoriamente a las Asociaciones de Morteros y Villa María.
La resolución establece la aplicación de la sanción prevista en los artículos 30 inciso c) y 31 del Estatuto Social, fijando una suspensión por el plazo de 180 días corridos o hasta que ambas entidades acrediten la regularización definitiva de sus obligaciones ante la Inspección de Personas Jurídicas (IPJ) y la propia Federación, lo que ocurra primero.
Morteros: una observación administrativa
En el caso de la Asociación de Básquet de Morteros, la suspensión no obedece a cuestiones deportivas ni económicas, sino a una observación formulada por la Inspección de Personas Jurídicas.
El inconveniente surgió porque el estatuto establece que el cierre del ejercicio económico debe realizarse el 28 de febrero. Sin embargo, durante un año bisiesto la documentación fue presentada con fecha 29 de febrero. Esa diferencia motivó que la IPJ rechazara la asamblea realizada y exigiera repetir todo el procedimiento.
Desde la Asociación explicaron que la documentación ya fue presentada nuevamente y que sólo resta concretar la nueva asamblea para completar la regularización. Mientras tanto, al haberse vencido los plazos previstos por la Federación, correspondió aplicar la suspensión provisoria.
Villa María: balances y asambleas pendientes
La situación de la Asociación Villamariense tiene otro origen.
Según pudo saber RADIOBASQUET, la suspensión responde a la falta de presentación de balances y a la realización de las asambleas correspondientes. Durante las últimas horas los dirigentes mantuvieron reuniones junto al secretario rentado para avanzar con la documentación necesaria.
De acuerdo con las fuentes consultadas, gran parte del trabajo administrativo ya estaba confeccionado, aunque distintos retrasos impidieron cumplir con los plazos establecidos por la Federación.
Un problema que viene de varios años… estas dificultades administrativas no aparecieron de un día para otro, sino que son consecuencia de una falta de trabajo institucional sostenido en el tiempo.
La escasa participación de los clubes en cuestiones vinculadas a la vida administrativa de las asociaciones y la demora en la regularización de distintos trámites terminaron derivando en la situación actual.
Central Argentino, una crisis que preocupa
En Villa María, además, existe otro frente abierto.
La realidad de Central Argentino atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según distintas fuentes vinculadas a la institución, la crisis comenzó a profundizarse a partir de diferencias internas dentro de la comisión directiva, especialmente por compromisos económicos que no llegaron a concretarse.
A ese escenario se sumó una pérdida progresiva de respaldo hacia la actividad basquetbolística, que dejó de ocupar un lugar prioritario dentro del proyecto institucional.
Hoy, el club analiza seriamente la posibilidad de presentar su desafiliación tanto de la Asociación como de la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba, una decisión que representaría un duro golpe para el básquet de Villa María.
Más allá de cada caso particular, lo ocurrido en Morteros y Villa María vuelve a poner sobre la mesa un debate que atraviesa a muchas instituciones deportivas: la necesidad de fortalecer la gestión dirigencial y entender que el crecimiento del básquet no depende únicamente de lo que sucede dentro de la cancha. La organización, el cumplimiento de las obligaciones estatutarias y el compromiso de los clubes también forman parte del juego.
Hay otro problema en otra Asociación
Sin Final Four: la Riocuartense dio por finalizado el Apertura y consagró a los líderes de la fase regular
La falta de fechas disponibles obligó a la Asociación Riocuartense a cancelar en forma definitiva las instancias finales del Torneo Apertura Masculino..
La ABRC confirmó la suspensión definitiva de los Final Four masculinos del Torneo Apertura, una decisión que pone punto final al certamen sin que puedan disputarse las instancias decisivas en la cancha.
Según informó la entidad, durante las últimas semanas se evaluaron distintas alternativas para reprogramar la competencia, aunque ninguna pudo concretarse por la falta de fechas disponibles dentro del calendario oficial.
Entre los principales inconvenientes se mencionan la superposición con el calendario de la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba, la realización de la evaluación presencial del Curso ENEBA Nivel 3 —prevista entre el 21 y el 26 de julio y con la participación de varios entrenadores de la Asociación—, además del receso por las vacaciones de invierno.
Frente a ese escenario, la Comisión Directiva resolvió dar por concluido el Torneo Apertura y proclamar campeones a los equipos que finalizaron en el primer puesto de la fase regular.
Los títulos quedaron de la siguiente manera:
- Cadetes: Central Argentino Negro.
- Juveniles: Sporting Club.
- Liga Próximo: Sporting Club.
Desde la conducción de la Asociación lamentaron no haber podido concretar los Final Four, remarcando que el objetivo siempre fue definir los campeonatos dentro del rectángulo de juego.
“El problema no es la resolución, sino la falta de compromiso de todos”
La polémica por la definición del torneo volvió a poner sobre la mesa un problema que, según distintas voces del básquet cordobés, trasciende una decisión puntual de la Asociación. Para muchos, las críticas llegan cuando las resoluciones ya fueron tomadas, pero pocas veces existe la misma predisposición para encontrar soluciones cuando todavía hay tiempo de hacerlo.
Uno de los casos mencionados es el de Banda Norte, institución que manifestó su disconformidad con la posibilidad de que el campeonato se diera por finalizado tomando como referencia las posiciones de la fase regular. Sin embargo, la mirada crítica sostiene que la responsabilidad no puede recaer únicamente sobre la Asociación.
La realidad es que si se llegó a esta instancia también fue porque los propios clubes no lograron ponerse de acuerdo para programar la final se puede deducir
La acumulación de suspensiones y reprogramaciones terminó generando un escenario complejo. En ese contexto, se cuestiona que algunas instituciones prioricen siempre presentar a sus mejores planteles, aun cuando cuentan con una gran cantidad de jugadores para afrontar diferentes compromisos simultáneamente.
“Hay clubes que tienen material suficiente para disputar incluso dos torneos al mismo tiempo. Sin embargo, cuando llegan las instancias decisivas concentran a todos sus jugadores, en lugar de darles continuidad a quienes venían participando regularmente.”
También se remarca que existieron alternativas para evitar esta situación, como disputar los encuentros pendientes entre semana, aunque nunca terminaron de concretarse por diferentes motivos.
De todos modos, la crítica no apunta exclusivamente a los clubes. También alcanza a la conducción de la Asociación.
“Si al comienzo del año todos aprobaron un reglamento con un sistema de competencia determinado, ese reglamento debe cumplirse. Para eso existen las asambleas, las votaciones y las normas que regulan el torneo.”
Si bien se reconoce que durante una temporada pueden surgir modificaciones por bajas o incorporaciones de equipos, cualquier cambio debería realizarse únicamente con el consenso de todos los involucrados.
Cuando ese acuerdo no aparece, la Asociación debería asumir un rol más firme.
Finalmente, el análisis plantea un debate de fondo sobre la conducción institucional del básquet.
“Muchas veces quienes dirigen la Asociación también representan a un club. Eso genera, al menos, una sensación de conflicto de intereses. Quien ocupa ese lugar debe tener la suficiente independencia para actuar con absoluta imparcialidad, incluso si una sanción termina perjudicando a su propia institución.”
La conclusión es contundente: el crecimiento del básquet requiere que todos los actores dejen de defender intereses particulares y comiencen a priorizar el desarrollo colectivo. Mientras cada uno continúe trabajando para su propio beneficio, será difícil encontrar soluciones que favorezcan verdaderamente a toda la competencia.

