El calendario marca que en 2027 habrá elecciones presidenciales en el Federación de la Provincia de Córdoba (FBPC) y en la Confederación Argentina (CAB). Posiblemente, en los pasillos de las instituciones, la campaña ya empezó a jugarse.

El oficialismo cordobés y la ingeniería de los 132 votos En el ámbito de la Federación de Básquet de la Provincia de Córdoba (FBPC), el actual presidente Cristian Guini —quien asumió el mando tras la renuncia de Carlos Battistoni— buscará consolidar su proyecto. Observando su accionar y el de entorno se puede ver una bandera de una gestión presente en el territorio y de la continuidad de un modelo de desarrollo deportivo. Su principal capital político, de cara a la Asamblea de renovación de autoridades, es haber puesto a derecho legal a casi todas las asociaciones que componen la entidad, a excepción de la Asociación Villa María, la única tarea pendiente en ese rubro.

Al día de hoy, el oficialismo asoma como la única lista consolidada. Caminar la provincia le ha dado a Guini una ventaja táctica. Su influencia se hace sentir con fuerza, a través de dirigentes aliados, en regiones estratégicas como Río Tercero, Punilla (con una visible renovación de imagen), el siempre competitivo Noreste, Cruz del Eje (donde Omar Luna, hombre vinculado a Rubén Whelan dejo la presidencia) y su propia base en San Francisco y alguna otra… teniendo en cuenta que hay gente dentro de las asociaciones no acordantes que han de operar para que los clubes lo apoyen.

El escenario electoral cambió de raíz. Tras la alineación de la Carta Magna provincial con el Estatuto CAB, el poder ya no reside en los viejos cacicazgos de las asociaciones. Ahora el voto es directo de los clubes. Cerca de 132 instituciones tendrán la última palabra, mientras que las asociaciones quedaron reducidas a un papel testimonial (con un máximo de tres votos según su volumen). Quien quiera el sillón mayor, deberá seducir a dirigentes de base que, muchas veces y casi con seguridad, desconocen la operatividad política de una elección federativa.

Los nombres en la sombra y la resistencia ¿Hay oposición? Más que listas armadas, por ahora hay murmullos. Suena el nombre de José “Nito” Trezza, actual secretario, aunque sus íntimos aseguran que no tiene mayor entusiasmo por emprender la carrera por la presidencia, pese a los empujones de algunos sectores. También orbita en la fantasía de algunos estrategas el retorno a los primeros planos de Rubén Whelan, ex titular de la ACBB, hoy abocado al apoyo de Unión de Unquillo.

El oficialismo no tiene el camino completamente allanado. Existen focos de resistencia y asociaciones de peso, como la de Córdoba capital (ACBB), (que no esta en un todo en regla a nivel Federacion y Confederación y que posiblemente le hayan puesto recientemente los puntos sobre la i) que mantienen marcadas diferencias con la conducción de la Federación. A esto se suman heridas políticas recientes, como la renuncia del riocuartense Walter Garello a la vicepresidencia federativa y como vocal de la CAB, la salida de un gestor de operación como Horacio Cano (alejado por completo), se debe marcar también en su momento el alejamiento de Fernando Oviedo, hombre importante para cualquie gestión, que habra que ver si puede volver a estar operativo para la función dirigencial

Un estado de bendición puede ser el contar con la anuencia del Presidente Honorarios Hilario Serlin, consulta obligada para recibir una ampliacion de panorama en el plano

Otro estado para no descuidar son los clubes que juegan a nivel profesional, estos necesitan que sus instituciones comandantes cercanas esten en sintonia con la Confederacion porque está última es la esfera en donde se mueven sus altos intereses

El tablero nacional: La era post-Borro El peso específico de Guini en Córdoba le abre, ineludiblemente, una puerta en la política nacional. En 2027, la CAB también va a las urnas, un territorio hoy marcado por el reacomodamiento tras el fallecimiento de su hombre fuerte, Fabián Borro.

Nadie ha oficializado candidaturas en el piso 9 de Montevideo 496 de CABA, pero las fracciones empiezan a mover sus fichas. El poder real de la CAB sigue en manos del núcleo duro de Borro (con fuerte influencia de su círculo íntimo, incluyendo a su viuda) y de alfiles históricos como Santiago Lozada, Andrés Pelussi y el actual presidente, Sergio Gatti. En ese ecosistema, Córdoba debe rearmar su representación: Battistoni, actual vicepresidente segundo de la CAB, podría ser una pieza clave de apoyo externo para la Federación cordobesa si decide no renovar su cargo y volver de lleno a la actividad empresarial.

El desafío final En definitiva, la elección de 2027 no se ganará con acuerdos de cúpula en una mesa de café de espaldas al interior. El éxito del oficialismo para retener el poder, o de la oposición para arrebatarlo, dependerá de un factor tan terrenal como desgastante: quién tenga la estructura, el combustible y el convencimiento para golpear la puerta de 132 clubes, explicarles por qué su voto vale, y asegurar que ese dirigente de barrio levante la mano el día de la Asamblea. En el básquet de hoy, el que no camina el parquet, no gobierna.

Scroll al inicio