Instituto cayó de pie. Y eso, en noches como la de Santiago del Estero, no es una frase hecha: es una verdad competitiva, emocional y deportiva. Porque aun perdiendo el quinto y definitivo juego ante un Quimsa poderoso, profundo y efectivo, La Gloria se retiró de la temporada con la dignidad intacta y el orgullo bien alto.

Vestido de blanco y rojo, de pureza y bravura, el equipo de Sebastián Gonzalez volvió a mostrar aquello que lo convirtió en uno de los grandes protagonistas del básquet argentino moderno: carácter. Mucho carácter. Porque estar dos veces veinte puntos abajo en una serie de esta magnitud, en una cancha caliente y ante un rival que parecía lanzado hacia la semifinal, podía haber significado una rendición anticipada. Pero Instituto jamás eligió ese camino.
El primer tiempo fue un sometimiento. Quimsa golpeó desde el perímetro con Robinson encendido, defendió con agresividad y llevó el partido al terreno donde más cómodo se siente. Instituto lució errático, incómodo, superado por momentos. Sin embargo, incluso en el peor contexto, nunca dejó de competir. Nunca perdió la compostura ni la convicción.
Y allí apareció el verdadero valor de este equipo.
Porque la reacción del complemento no nació solamente desde lo táctico o desde la eficacia ofensiva. Nació desde la rebeldía competitiva. Desde la personalidad. Desde esa capacidad de resistir cuando todo parece derrumbarse. Whelan, Saiz, Monacchi, Garello… cada uno aportó para que el partido volviera a tener tensión. Para que Quimsa sintiera el peso de un rival que se negaba a morir.
Instituto llegó a ponerse a apenas dos puntos en el cierre. Tuvo posesiones para cambiar la historia. Tuvo la pelota para empatar o incluso ganar el juego. Y en esa última secuencia, entre rebotes divididos, revisiones interminables y detalles mínimos, la balanza terminó inclinándose para el lado santiagueño. Así son estos partidos: se definen por centímetros, por una flecha, por un segundo.
Pero más allá del resultado, hay algo que Instituto volvió a dejar claro: este equipo tiene identidad.
Perder una serie así duele. Y duele mucho más cuando se estuvo tan cerca de una remontada épica. Pero no hay nada que reprocharle a este plantel. Absolutamente nada. Porque compitió hasta el último suspiro frente a uno de los candidatos más fuertes de la Liga Nacional y porque volvió a sostener una cultura deportiva que ya no sorprende, pero sí merece ser reconocida.
La temporada termina, pero el respeto permanece
JUEGO 5
Quimsa Santiago Estero 75 – 71 Instituto A. C. C.
Parciales: 1°) 30-17, 2°) 15-12 (45-29), 3°) 16-24 (61-53), 4°) 14-08
Los destacados
QSE: #15 Brandon Robinson 23/2/1 – 30´26”
IACC: #5 Gastón Whelan 16/5/2 – 35´32”
Semifinales
G y E Comodoro vs Ferro Carril Oeste
Quimsa Santiago Estero vs Boca Juniors

