La situación de tirantez entre la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba (FBPC) y la Asociación Cordobesa de Básquetbol (ACBB), y viceversa, si bien hoy atraviesa un nuevo episodio de carácter protocolar e institucional, no es una situación nueva. Por el contrario, es una relación marcada por diferencias que vienen desde hace décadas.

Para algún desprevenido o para quienes desconocen parte de esta historia, allá por la década del noventa, cuando Hilario Serlin era presidente de la Asociación Cordobesa y Alberto Carrillo presidía la Federación, surgieron fuertes diferencias vinculadas a cuestiones deportivas en general y, particularmente, al desarrollo de los antiguos Campeonatos Provinciales de Selecciones.
La tensión llegó a tal punto que Córdoba no podía ingresar a determinadas reuniones federativas. Incluso, en una oportunidad, un representante de la ACBB se presentó acompañado por un escribano público, quien labró un acta dejando constancia de que no se le permitía el ingreso a una de esas reuniones. Con el tiempo, aquella situación terminó cesando.
Más cerca en el tiempo, y luego de la remoción de Mario Ontivero de la presidencia de la Federación, a través de una asamblea extraordinaria impulsada por las once asociaciones que integraban la entidad, asumió interinamente Carlos Battistoni, presidente de la Asociación del Sudeste, acompañado por el entonces presidente de la Asociación Cordobesa, Rubén Whellan.
Entre ambos sectores comenzó un fuerte cruce político e institucional. Una vez consolidado Battistoni en la presidencia federativa, el dirigente capitalino impulsó acciones previstas estatutariamente y logró, mediante votaciones, hacer retroceder algunas decisiones de la conducción que acababa de asumir.
El punto de conflicto estaba centrado en la postura que debía adoptar la FBPC respecto de la Confederación Argentina de Básquetbol (CAB). Finalmente, el oficialismo logró fortalecerse y se impuso en distintas votaciones. La oposición perdió esos respaldos y fue entonces cuando Whellan manifestó públicamente que aceptaba la decisión de la mayoría y que confiaba en la capacidad de conducción de Battistoni, aunque aclarando que no acompañaría a la Comisión Directiva en ningun aspectos de gestión.
Pasado un tiempo relativamente corto, y ya con otros dirigentes al frente de ambas instituciones, la relación se fue enfriando. Existía una suerte de pacto de “no agresión”, aunque nunca desaparecieron las diferencias. Por el contrario, no perdían ni pierden oportunidad para expresar públicamente las marcadas diferencias que los caracterizan.
El puntoprincipal del conflicto es el GES y la inscripción dentro del SIREDI, el Sistema de Registración Digital impulsado por la CAB para todo el país. O sea que todo jugador de un club debe estar inscripto en CAB y que esos pases deben pagarse en Confederacion y noen Asocaicón o sea ACBB pierde la “caja chica”
Además se señala a la ACBB la existencia de pases o registros de jugadores que no estarían incorporados al sistema nacional correspondiente sosteniendo que esos movimientos no deberían producirse por fuera de las plataformas establecidas y que, en caso de estar registrados, deberían tributar ante la CAB.
En definitiva, con la entrada en vigencia del nuevo Estatuto aprobado durante la gestión, del siempre mal recordado, Mario Ontivero, la CAB amplió considerablemente sus facultades de control y administración sobre distintos aspectos de la actividad. Además de que inscribe todo tipo de protagonista de clubes, que cobra ahora los pases, modifica acciones que debilitan a las asociaciones, tales como que los presidentes de las federaciones ahora son elegidosa por los clubes y no por estas
Días atrás se desarrolló en Córdoba una reunión a la que arribó la conducción nacional plena de la CAB. Fueron recibidos por integrantes de la Comisión Directiva de la Federación. Estuvo presente el presidente Guini junto a algunos vocales con participación activa en la gestión como Degiovanni y Vilchez.
Llamó la atención la ausencia del tesorero, quien no asistió con aviso previo, pero más la del secretario federativo, quien tampoco estuvo presente.
A esa reunión fue invitada la Asociación Cordobesa de Básquetbol por parte de CAB. Asistió su presidente, Gabriel Acosta, quien recibió observaciones vinculadas a los temas anteriormente mencionados.
Según trascendió, la CAB expuso información muy específica sobre determinadas situaciones locales, algo que generó sorpresa dentro de algunos sectores dirigenciales cordobeses. Temas como cuantos jugadores no declarados tiene ACBB, cual es el cosasto de pases entre clubes de ACBB y varios más
Luego de ese encuentro, y tras un clima que no habría resultado del todo agradable para el representante de la ACBB, la entidad capitalina invitó a la Federación a su sede para exponer su visión sobre distintos temas de actualidad y aquellos asuntos que considerara necesario abordar.
La delegación local estuvo encabezada por Gabriel Acosta y acompañada por integrantes de la Comisión Directiva como Cragnolini, Quevedo, Rullo, Brocanelli, Gómez, Ponce, Bruna y Whellan.
Por parte de la Federación asistieron el presidente Guini, el tesorero Vicario y los vocales Degiovanni y Vílchez.
Sorpresivamente, volvió a ausentarse el secretario federativo, Nito Trezza, pese a residir en la ciudad de Córdoba. La reiteración de esa ausencia en encuentros institucionales de relevancia seguramente dará lugar a diferentes interpretaciones dentro del ambiente dirigencial.
Terminada la reunión, la ACBB informó a través de sus redes sociales la presencia de las autoridades federativas, destacando la invitación realizada y los temas tratados durante el encuentro.
Sin embargo, cuarenta y ocho horas después la FBPC difundió su propio comunicado, en el que encuadró la visita a la Asociación Cordobesa dentro de una recorrida institucional por distintas asociaciones de la provincia.
Y es allí donde vuelven a aparecer las diferencias.
Porque más allá de que ambas partes reconocieron la realización del encuentro, existen diferencias en la forma de comunicarlo y en la interpretación de los temas abordados.
Esto dijo Asociación
“Resumen del encuentro de dirigentes de nuestra ACBB y sus pares de la FBPC.
Este acercamiento estuvo encabezado por los presidentes de ambas instituciones Gabriel Acosta y Christian Guini. Durante la reunión, que contó con las presencias de los integrantes de las Mesas Directivas de ambas entidades, se trataron diversos temas, relacionados con las competencias, calendarios y proyectos conjuntos para futuras temporadas.”
Esto dijo Federacion
“La FBPC continúa fortaleciendo el vínculo con las Asociaciones
En el marco de las visitas institucionales a las Asociaciones de la provincia, mantuvimos una mesa de diálogo en la sede de la Asociación Cordobesa de Básquetbol (ACBB), en la ciudad de Córdoba.
Durante el encuentro se abordaron temas clave para el desarrollo y la organización del básquetbol cordobés, como la regularización de jugadores y jugadoras de la ACBB por fuera del sistema GES, el Torneo de Selecciones, la relación con la Confederación Argentina de Básquetbol (CAB), el funcionamiento de la Comisión Técnica y el cronograma de competencias.
Por parte de la FBPC participaron nuestro presidente, Christian Guini; el tesorero, Matías Vicario; y los miembros de la Comisión, Pablo Vilches y José Deggiovani. En representación de la ACBB, estuvieron presentes su presidente, Gabriel Acosta, junto a integrantes de la institución.
Con este encuentro, completamos las visitas a todas las Asociaciones que integran la Federación, una instancia que nos permitió fortalecer el diálogo institucional, coordinar acciones y consolidar el trabajo conjunto para seguir impulsando el crecimiento del básquetbol en toda la provincia.”
Un dato curioso, y difícil de pasar por alto, es que la propia ACBB replicó en su cuenta oficial la publicación realizada por la FBPC. En otras palabras, contribuyó a difundir y darle mayor alcance a una comunicación que contenía observaciones y cuestionamientos que recaen sobre la entidad capitalina.
Cuesta creer que el contenido no haya sido leído previamente antes de su publicación. Y, de haber sido leído, cuesta entender que no se hayan advertido las diferencias de enfoque y de contenido respecto de lo que luego comunicaría la propia Asociación.
Más allá de que los planteos realizados por la Federación puedan ser ciertos o discutibles, válidos o no, lo concreto es que el mensaje difundido no aparece, a simple vista, como favorable para la posición institucional de la ACBB.
Lo concreto es que, una vez más, Federación y Asociación Cordobesa parecen transitar caminos paralelos. Con matices distintos, interpretaciones diferentes y posiciones que, lejos de acercarse, continúan exponiendo una relación histórica marcada por desacuerdos políticos, deportivos e institucionales.

